El Arte de la Boca como recuperador del barrio
- Guachos
- 19 jul 2018
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 20 jul 2018

La Boca es un barrio que carga con mucha historia dentro del imaginario cultural porteño, no solo por su equipo de fútbol sino porque fue la cuna del tango, donde la música era el único lenguaje en el que se entendían los inmigrantes, fue el hogar de numerosos artistas, escritores y músicos. En especial, Benito Quinquela un visionario de los proyectos de recuperación del barrio a través del arte y la cultura.
Un poco de historia:
Es el primer barrio de la ciudad de Buenos Aires, ubicado en la desembocadura del Riachuelo al Río de la Plata, dónde en el 1536 se originó el primer asentamiento de españoles. Sin embargo no fue hasta el 1580 que Juan de Garay refundó la ciudad, esta vez empezando por la hoy famosa Plaza de Mayo y San Telmo. La Boca fue el único puerto que tuvo la ciudad durante muchos años, de allí salían los barcos cargados por las agroexportaciones y llegaban repletos de migrantes. Los menos pudientes se quedaban hacinados en conventillos de madera pintados con la pintura sobrante de los barcos, mientras que los más adinerados se iban a las mansiones de San Telmo. Con la terrible fiebre amarilla de 1870 las grandes familias acaudaladas se mudaron al norte y las grandes casonas abandonadas de San Telmo fueron subdivididas en varios cuartos que eran alquilados a los inmigrantes. Esto profundizó aún más la división de la ciudad en estratos sociales muy definidos: la aristocracia se agrupó al Norte de la ciudad, mientras que el Sur fue ocupado por el proletariado.
Con la construcción de Puerto Madero, más adaptado a los cada vez más grandes buques, el puerto de La Boca perdió su rol estratégico y poco a poco el barrio fue cayendo en un profundo abandono.

Benito Quinquela
Es el hijo adoptivo de un Carbonero de la Boca, creció carreteando sacos en el puerto del Riachuelo. De forma autodidacta se convirtió en pintor llegando a ser uno de los más populares del país. Sus obras fueron expuestas tanto en Argentina como en el extranjero, y gran parte del dinero recaudado lo donó para obras en el barrio de La Boca. Fue el impulsor de la transformación del el “Caminito” y del barrio, donde fundó un jardín de infantes y colegio, un lactario municipal, un museo-escuela de artes gráficas y un teatro.

Qué mejor patriotismo que una vez conseguido el éxito en su vida, volver al barrio natal a devolverle todo lo que le dio. Era un visionario de cómo conseguir conectar a los habitantes de un barrio, unirlos en un proyecto a través del arte, con el fin de recuperar sus espacios comunitarios y hogares. Algo similar a lo que está intentando hacer el gobierno de la ciudad, claramente inspirado en la filosofía del artista.
Distrito de las Artes
En la actualidad La Boca está dentro del Distrito de las Artes, un proyecto del Gobierno de la Ciudad que “promueve el desarrollo de espacios de creación, producción y difusión cultural. Incluye a las artes visuales, escénicas, literarias y musicales. Asimismo, pretende estimular el desarrollo social, cultural y económico de una zona por años relegada, con una fuerte articulación público privada.”
Es un programa a gran escala con múltiples proyectos como los centros culturales públicos y gratuitos, el festival de arte urbano o el impulso de emprendimientos. Un ecosistema de actividades, espacios y actores dónde la cultura es el principal motor de desarrollo para invertir la imagen de barrio inseguro y desconectado de la ciudad.

LA USINA DEL ARTE
La cantidad de centros culturales y librerías que hay en Buenos Aires son un claro ejemplo de la hiperactividad cultural que tiene la ciudad. Los centros referentes por tamaño y proyectos son públicos y organizan todo tipo de actividades gratuitas y de gran interés para todos los sectores sociales. Los describen como lugares de encuentro de personas con ideas interesantes y sensibilidades diferentes, pero que gracias a estos espacios surgen cosas maravillosas, investigaciones, creaciones y producciones culturales y artísticos.
La Usina del Arte es el centro neurálgico del Distrito del Arte, el antiguo “Palacio de la Luz” construido para la empresa Ítalo Argentina de Electricidad que fue abandonado y posteriormente comprado y reformado por el Gobierno de la Ciudad para poner la cultura al alcance de todos.
http://www.buenosaires.gob.ar/usinadelarte

COLOR BA
https://www.instagram.com/color.ba/
Color BA es otro de los proyectos que se realizan en el distrito, es un festival de arte urbano realizado en el espacio público, en el cual se convoca a artistas locales, nacionales e internacionales para la intervención de muros, fachadas y medianeras con murales que le otorguen un nuevo significado y atractivo al barrio. La última edición de Color BA (llevan tres en dos años) comenzó con talleres entre artistas y los vecinos del barrio, generando la participación en el proceso de realización a organizaciones barriales y artistas locales, y la apropiación de las obras por parte de los vecinos. Las intervenciones cuentan la historia de Caminito y están inspiradas en temáticas libres o locales como el futbol, el puerto, el tango y la inmigración. Es un proyecto impulsado por el sector público pero que rápidamente fue aceptado por los artistas y los vecinos.
He intentado reunir alguna de las impresiones que leí en las noticias sobre las últimas ediciones:
"A través de este tipo de actividades queremos posicionar a la Ciudad como líder de la región en materia de intervenciones artísticas en el espacio público, generando un circuito de atractivo cultural y turístico, pero especialmente de esparcimiento y disfrute. El arte urbano no sólo mejora las paredes y las fachadas, sino que embellece la vida diaria de todos los vecinos del barrio"
"Color BA es sin dudas una propuesta novedosa donde los vecinos participan y opinan para intervenir su barrio, guiando a muralistas consagrados de nuestra ciudad y del mundo. Este año se invitó a organizaciones barriales y a artistas locales para que trabajen en conjunto en el diseño de los murales de la zona. De esta forma no solo suman color y alegría al barrio, sino que se logra que los vecinos afiancen su vínculo y cuiden la zona en la que viven"
"No podíamos hacer el festival sin tener en cuenta un barrio de más de 100 años de historia de arte, y quisimos hacer algo que no fuera disruptivo con la estética propia"
"Fue muy especial pintar en este barrio tan particular, con un microclima muy rico. Los vecinos estuvieron muy predispuestos y la gente se acercaba a preguntarme sobre la obra, o para ofrecerme mate" Elian Chali – Artista
A día de hoy todos los murales permanecen intactos y bien cuidados y puedes conocerlos gracias a los tours que organiza la oficina de turismo. Además de estos recorridos, la actividad de sus centros culturales y museos públicos te obligan a descubrir un barrio totalmente desconocido, categorizado como peligroso e inseguro, que se está transformando para ser un referente cultural.
Un programa de barrio que resulta difícil imaginar afectado por un proceso de gentrificación, pero que seguramente si quieren hacerlo bien, tendrán que luchar para evitarlo y conseguir que no pierda su esencia a pesar de su transformación.





































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